Cada cuánto medir el clima y cómo leer los resultados
Un pulso de clima sirve si se repite con un ritmo sostenible y si sabes leer lo que devuelve. Medir demasiado seguido cansa a la gente; medir muy de vez en cuando llega tarde.
Y un número mal leído es peor que no tenerlo. Aquí va cómo encontrar el ritmo y cómo interpretar los resultados.
Preguntar cada semana no da más información: da fatiga de encuesta. La gente empieza a contestar en automático o directamente deja de hacerlo.
Mensual o trimestral: cómo elegir
Para la mayoría de las empresas, trimestral es un buen punto de partida. Da una lectura seguida sin saturar, y deja tiempo suficiente para que lo que hiciste después del último pulso alcance a moverse antes de volver a preguntar.
El punto de partida para la mayoría.
Da una lectura seguida sin saturar, y deja tiempo para que lo que hiciste después del último pulso alcance a moverse antes de volver a preguntar.
Cuando algo se está moviendo.
Un cambio fuerte, la salida de un problema de clima, o un equipo que se mueve rápido y quieres seguir de cerca si las acciones funcionan.
No conviene ir más seguido que mensual. Preguntar cada semana no te da más información, te da fatiga de encuesta: la gente empieza a contestar en automático o directamente deja de hacerlo.
Cuánto dejarlo abierto
Un par de semanas es un plazo cómodo. Alcanza para que respondan quienes estaban de licencia o tuvieron una semana complicada, sin estirarlo tanto que el pulso pierda el sentido de ser una foto de este momento.
- Abierto
- Recordatorio, solo a quien todavía no contestó
- Cierra
Ayuda un recordatorio a mitad de camino y otro sobre el cierre, siempre solo a quienes todavía no contestaron. Nadie quiere que le insistan por algo que ya hizo, y recordarle a quien falta es distinto de mirar lo que respondieron los demás. La participación se juega en buena parte en esos dos recordatorios.
Qué devuelve
Cuando el pulso cierra, y solo si el grupo llegó al mínimo de respuestas, ves cuatro cosas.
- Participación
Cuántos de los invitados respondieron.
- Energía en el trabajo
Promedio. Es la señal de engagement.
- Intención de permanecer
Promedio. La que mejor anticipa una renuncia.
- eNPS
No es un promedio: es una cuenta aparte.
Cómo se calcula →
Cada quien ve lo suyo. Recursos Humanos ve el resultado de toda la empresa; cada jefe, el de su propio equipo, y solo cuando ese equipo llega al mínimo de respuestas.
Cómo leerlo sin sacar conclusiones falsas
Tener los números es fácil; leerlos bien, menos. Tres criterios ayudan a no equivocarse.
La participación es un dato, no un trámite.
Cuántos de los invitados respondieron dice algo por sí solo. Una participación que se desploma suele avisar antes que cualquier promedio: la gente que dejó de contestar muchas veces es la que ya se desenganchó.
La tendencia manda sobre la foto.
Un pulso aislado dice poco. El valor está en comparar contra el anterior. Un número que baja pide atención aunque siga siendo alto; uno que sube confirma que algo funcionó.
Sin un mínimo de respuestas, no leas nada.
Un resultado sobre tres o cuatro respuestas no es una señal, es ruido, y de paso arriesga el anonimato. Por eso los grupos por debajo del mínimo no muestran resultado.
Si estás empezando, conviene entender primero qué mide un pulso y por qué corto y anónimo, en la guía de clima laboral, y de dónde salen los números, en la plantilla del pulso.
Para seguir
El ritmo lo sostiene la plataforma
Nous lanza el pulso en el período que elijas, lo deja abierto el tiempo justo, le recuerda solo a quien falta y cierra solo. Cuando termina, te muestra participación, engagement, intención de permanecer y eNPS, listos para comparar contra el pulso anterior.
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